
Jonathan Hickman es un autor al que le gusta cocinar todo a
fuego lento y va añadiendo ingredientes allí y allá de manera pausada sin
prisas, pero una vez ves el dibujo al completo te das cuenta del gran puzle que
ha ido organizando y se disfruta todo más si cabe. Por lo que habrá que estar
atentos una vez finalice el espinazo central del evento para volver a releerlo
al completo y disfrutar de una epopeya que seguro se convierte en un verdadero
espéctaculo para los más Marvel Zombies del lugar.
Esad Ribic a pesar de sus retrasos y el estilo europeo que
destila, sigue demostrando haber sido una de las mejores elecciones para darle
enjundia al aspecto gráfico del que parece ser un clásico instantáneo.
Demostrando ser uno de los mejores valores que ha tenido nunca La Casa de las
Ideas, además de casar a la perfección con la gran macrohistoria con tintes de
ciencia ficción y artúricos que el guionista ha imprimido en todos y cada uno
de los marcos dibujados dentro de la contextualización de un mundo que no deja
de ser una rémora de lo visto anteriormente, pero todo muy bien hilvanado y un
sentido, que muy probablemente se convierta en un homenaje a los más de 50 años
de historias que lleva Marvel a sus espaldas.
Entramos en la recta final del evento y pese a que las
consecuencias ya puedan estar descubriéndose en las nuevas colecciones que
Marvel ha pasado a relanzar, seguro que el final de las Secret Wars guardan más
de un as bajo la manga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario